Aunque cada condominio tiene características propias que determinan el equipo necesario para su buen funcionamiento, en términos generales se puede decir que un equipo eficaz debe contar al menos con personal de limpieza, mantenimiento, seguridad y administración.

  • Personal de limpieza. Se ocupa del aseo de los pisos y la limpieza de los vidrios, así como la recolección de la basura. Normalmente, está supervisado por un conserje, que también lleva a cabo labores de mantenimiento rutinario, como reponer luminarias, regar el jardín o comprobar el correcto funcionamiento de los elevadores.
  • Personal de mantenimiento. Aunque se cuente con trabajadores de planta, en ocasiones será necesario recurrir a especialistas. Lo importante es que las áreas de uso común (jardines, piscinas, juegos infantiles…) estén siempre en perfecto estado, para evitar accidentes y ahorrar costes.
  • Personal de seguridad. Ha de estar identificado en todo momento y llevar uniforme. Se encarga de controlar el acceso de vehículos y llevar a cabo labores de vigilancia. Además, debe conocer los planes de evacuación del condómino en caso de emergencia.
  • Personal de administración. Sus funciones van desde la reserva de áreas comunes hasta la organización de las asambleas. Aunque su principal cometido es llevar la contabilidad del condominio: pago a proveedores, control de ingresos y gastos, cobranza de rentas, etc.

Por lo demás, es de suma importancia que las personas involucradas en la administración del condominio tengan una ética inquebrantable. Igualmente, es imprescindible que los equipos trabajen coordinados. Solo así la gestión será plenamente eficaz.

Con base en lo anterior, el equipo ideal para administrar un condominio resulta de gran importancia que deleguen funciones y depositen la confianza en manos expertas que protejan el patrimonio familiar como si fuera propio. Si quieres ayuda para tomar una decisión sobre el personal de tu condominio, puedes solicitar un diagnóstico y pronto te responderemos.