Es cierto, cualquier propietario tiene derecho sobre el inmueble, el mismo derecho que tienes tú, sin embargo, ello no quiere decir que pueden perturbar al resto de los ocupantes, así como tampoco realizar actividades que comprometan la seguridad, salubridad, el prestigio y buen nombre, así como la buena vecindad del condominio.

Recuerda que vivir en un condominio, muchas veces puede resultarte en una odisea si te toca un vecino problema. Los hay de todos tipos; dejan basura en los pasillos, hacen fiestas hasta altas horas de la noche o con volumen de música muy alto, sacan a sus mascotas y de la puerta hacia afuera todo se convierte en un baño, invaden cajones de estacionamiento, se exhiben en paños menores, tienen pleitos o tienen un comportamiento agresivo. Por ello es importante que respires y tomes en cuenta los siguientes consejos para sobrellevar a tu vecino incómodo sin que dejes el hígado de por medio.

 

  • Hablando se entiende la gente.

Lo primero que tienes que hacer es acercarte a ese vecino y plantearle tu molestia, nunca como una queja, la empatía siempre será un buen recurso, piensa en que si estuvieras en esa situación cómo te gustaría que te hablaran y hazlo de esa manera. Puede sorprenderte el resultado. Las personas muchas veces no son conscientes de que están haciendo un mal o incomodando de alguna manera a alguien con su actuar.

 

  • Se vale enojarte.

Reconoce tus emociones y nunca contestes una agresión. Permítete sentir enojo, furia, frustración, ira. Desahógate y ya con tranquilidad, dirige tu atención a lo que quieres; enfócate en tus metas y deja que la situación pase.  Con cabeza fría puedes darte cuenta cuál fue la falla en la situación.

 

  • Todo depende el cristal con que se mire.

Mira a esa persona no como un enemigo, si no como alguien que tiene algo que enseñarte, sé objetivo, analiza y reconoce tus defectos al estar frente a esa persona, míralo como una oportunidad de aprender algo. Observa tu reacción ante sus “perjurios”, recuerda que sólo puede enfadarte lo que consideramos una verdad en nosotros.

 

  • Dirígete con tu Comité de Vigilancia.

Puedes recurrir a tu Comité de Vigilancia, quienes harán el trabajo de mediación en el conflicto. Recuerda que tu versión  no es la única, se objetivo, claro y directo en lo que te molesta y cuál para ti sería una solución viable y cómoda para ambas partes.

 

En casos extremos, el Comité puede multar y/o restringir a un vecino problema e incluso a sus familiares y visitas el uso de las áreas comunes por ejemplo, como una manera de castigo, siempre y cuando tu reglamento interno así lo establezca.

 

  • Acude a las autoridades.

Si tu problema persiste, lo mejor es que acudas a las autoridades y ellos en base a tu Reglamento, (en caso de que éste no exista o no contemple este tipo de situaciones, se basará en el Régimen de Propiedad en Condominio para el Estado de Nuevo León) resuelvan la problemática de la manera más indicada.

 

  • Último recurso.

Usa la instancia judicial cómo último recurso y sólo en caso de que veas que no hay otra salida, pues llegado este punto será muy difícil que cualquiera de las partes tenga la intención de solucionar el problema.

Recuerda que la plusvalía de tu propiedad puede bajar de manera significativa a causa de un vecino conflictivo, así que no caigas en su juego.