El Administrador de Inmuebles siempre tendrá obligaciones, una de las más importantes es el controlar el personal a su cargo. Controlar si, el hecho de que tengas personal a tu cargo implica que cada uno realice su trabajo con eficacia y eficiencia, en tiempo y forma, para ello te dejo estos 6 puntos clave para tener una buena administración de condominios.

  1. Enséñales quien manda.

Reafirmar tus relaciones de trabajo para enseñarles quien manda no implica una dictadura. Algunos empleados suelen tomar ventajas sobre los jefes que temen aplicar las reglas, por lo que hablarles claro y sin rodeos es indispensable para cumplir y hacer cumplir las reglas. Hazles ver donde están parados, toma en cuenta que lo cortés no quita lo valiente; un empleado que es bien tratado te responderá mejor que uno mal tratado.

  1. Vigila pero no hostigues.

Es indispensable que sepas que es lo que está haciendo el personal, siempre habrá alguien que vigile lo que vigilas por lo que es vital que veas que todos realicen sus tareas adecuadamente. Para ello te puedes valer de algunas herramientas como circuito cerrado, rondines o simplemente el clásico “No has visto a Paco de mantenimiento?”.

  1. Ofrece incentivos.

Ofrecer un incentivo es una excelente herramienta para crear reacciones positivas dentro de tu equipo de trabajo, sobre todo para aquellos que se sienten un tanto al margen, de esta manera, provocas que el que está trabajando lo siga haciendo e inspiras a dar un poco más. Ahora bien un incentivo no es sinónimo de premio económico, puedes valerte de un horario flexible, un horario un poco más amplio de comida y salidas temprano entre otras, aprender a incentivar su productividad.

  1. En el pedir está el dar.

Al trabajar con personas estás sujeto a herir susceptibilidades sobre todo cuando no pides las cosas de la mejor manera, recuerda que siempre vas a obtener más de una personas con miel que con hiel. A nadie le gusta que nos hablen con gritos, maldiciones o malos tratos en general. En lugar de ello puedes hacer un mandato a manera de sugerencia y siempre haciéndole ver el beneficio que ello le traerá. “Que te parece si empiezas cortando el pasto del frente, de esta manera tendrás sombra cuando cortes el jardín posterior también”.

  1. Evalúa su trabajo constantemente.

Realizar evaluaciones sorpresa dará como resultado que el personal a tu cargo esté constantemente revisando sus áreas. Cuando realizas evaluaciones rutinarias, los trabajadores suelen maquillar su trabajo para esos días específicamente, en cambio cuando no tienes un día específico de revisión, suelen trabajar más arduamente para no ser sorprendidos con llamados de atención.

  1. Siempre sigue las reglas.

Romper una regla puede ser un accidente, algo que puedes solucionar con un llamado de atención. Sin embargo romper las reglas constantemente implica tomar otro tipo de medidas más serias. Asegúrate de no hacer excepciones por nadie, pues puedes mostrar favoritismo y provocar molestias y confrontaciones entre los empleados. Motívalos a tener siempre un fin positivo.